Beata María de la Encarnación Rosal - 27 de octubre │85
Sobre este episodio
Beata María de la Encarnación Rosal - 27 de octubre Virgen y fundadora Gracia y alegría para todos los que hoy se han dado cita con este episodio del catálogo divino. Dios los bendiga y gracias por sacar un tiempo de su tiempo para aprender sobre el testimonio de vida de los santos, de este hermoso ramillete de hombres y mujeres que desde sus diferentes condiciones de vida alcanzaron la gloriosa meta de la santidad. Hoy es 27 de octubre, y con gran devoción recordamos la memoria y pedimos la intercesión de: San Bartolomé de Bregantia, obispo; San Frumencio de Etiopía, Obispo; San Namancio de Arvernia, obispo; San Oterano de Iona, monje; San Trásea de Esmirna, obispo y mártir; San Vicente, Santa Cristeta y Santa Sabina de Talavera, mártires; Beata María de la Encarnación Rosal, virgen y San Gaudioso de Nápoles, obispo. Y, aprovechando la libertad que nos dan las ferias en el tiempo ordinario, vamos a escuchar la fascinante historia de una virgen, luchadora y fundadora de la Congregación de Hermanas Bethlemitas, con el fin principal de reivindicar la dignidad de la mujer y formar cristianamente a las niñas. Ella es la beata María Encarnación Rosal. La Madre Encarnación, descubrió en su tiempo, la necesidad de promover a todos, pero especialmente a la mujer, atender a los pobres, huérfanos y enfermos por lo que proyectó el Carisma en centros educativos, internados, enfermerías y hogares. Se esmeraba por brindar una educación de calidad, por formar en valores, preparar a los sacramentos, atender a quienes padecían de enfermedades o carecían de los necesario para vivir. Pidamos al Señor que por intercesión de la Beata Madre Encarnación, se fortalezcan las buenas obras en nuestra vida: Adorable Trinidad, un solo Dios; te confieso, creo y adoro; por el amor que tuviste a tu amada hija María Encarnación Rosal, y por el amor que ella te profesó, por las gracias que le has concedido y por la fidelidad con que correspondió a tus dones, te ruego me otorgues la gracia de no desfallecer en mi camino, fortaleciendo mi fe por tu amor. Amén Beata María de la Encarnación Rosal Ruega por nosotros