3│ Santos Timoteo y Tito - 26 de enero de 2022 - 2da temporada
Sobre este episodio
Santos Timoteo y Tito Obispos Las Hermanas Trovadoras de la Eucaristía, desde la Ciudad de Pamplona, les dan la bienvenida al tercer episodio de la segunda temporada de Catálogo Divino, donde observaremos la majestuosidad del cielo, de la Iglesia Triunfante, que es la morada de aquellos a quienes admiramos tanto. Sean todos bienvenidos. Gracias por acompañarnos y por estar atentos al Catálogo Divino para regocijarnos con los triunfos divinos sobre el mundo, pues cada Santo que la Iglesia proclama, es eso, un TRIUNFO sobre la maldad del mundo. Y, así, bien contentos, bien alegres, abrimos el camino a los santos que veneramos como Iglesia Católica en este día 26 de enero. Santos Timoteo y Tito, Obispos; San José Gabriel del Rosario Brochero, Sacerdote; Beato Gabriel María Allegra, Presbítero; Beato Miguel Kozal, Obispo y Mártir; Santa Paula, Patrona de las Viudas; San Alberico, Abad; San Agustín Erlandsön, Obispo; San Teógenes, mártir; y la Beata María de la Dive, viuda; Hoy escucharemos la historia de unos hombres valerosos, fieles, grandes discípulos y seguidores de San Pablo, que, como obispos ayudaron con su ministerio y presidieron las Iglesias de Éfeso y de Creta. Además, les fueron dirigidas unas profundas cartas por su maestro, que contienen sabias advertencias para los pastores, en vista de la formación de los fieles. Ellos son Santos Timoteo y Tito, obispos. Según la tradición, Pablo escribe dos cartas a Timoteo y una a Tito. Son las únicas dos cartas del Nuevo Testamento dirigidas no a comunidades, sino a personas. El Apóstol, ya anciano, se deja llevar a anotaciones ricas de afecto hacia sus dos discípulos, satisfecho por haber puesto en sus manos el anuncio del Evangelio. Según el papa emérito Benedicto XVI, Timoteo y Tito, “nos enseñan a servir el Evangelio con generosidad, sabiendo que eso comporta también un servicio a la Iglesia misma”. Y es así, con el entusiasmo de servir a la Santa Iglesia y de anunciar la buena nueva, es como todos nosotros debemos vivir, siguiendo el ejemplo de estos santos que hoy nos animan con su testimonio a ser misioneros. Es muy cierto. Tenemos que evaluar como es nuestro estilo de vida como seguidores de Cristo. Da la impresión de que vamos a la misa como los pajaritos pichones, que sólo esperan que algo les caiga cuando abren el piquito. Pidamos la intercesión de estos santos, para que entendamos cuando es el momento de pasar de pichoncitos que solo reciben y reciben, para ser verdaderas águilas que alcen el vuelo para dar testimonio de Jesús ante el mundo. Oh Dios, que hiciste brillar con virtudes apostólicas a los santos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, que, después de vivir en este mundo en justicia y santidad, merezcamos llegar al reino de los cielos. Amén Qué magníficas virtudes las que hemos pedido en la oración: justicia y santidad. Son dos claves para llegar al reino de Dios, pues, si somos justos, todo los haremos con equidad y en caridad, para cultivar una santidad verdadera. Que hoy nos quede esa tarea: hacer un propósito verdadero de alcanzar la santidad, pues ya no somos pichones, ya es hora de dar frutos. Santos Timoteo y Tito Rueguen por nosotros