11│ San Gil María de San José - 7 de febrero de 2022 - 2da temporada
Sobre este episodio
San Gil María de San José Religioso Nos encontramos nuevamente para hablar de santidad. ¡Porque hablar de santidad es hablar de felicidad! A veces escuchamos historias de santos que atravesaron MUCHOS problemas, dificultades y a veces grandes peligros, pero descubrimos en sus vidas algo diferente... Su profundo amor por Dios y estar conscientes que el Señor guiaba sus vidas les permitía enfrentar sus problemas y además hacerlo con paz. Todos anhelamos vivir en paz, vivir en armonía, pero sólo podemos hacerlo en medio de este mundo tan complicado, con la fuerza del Espíritu Santo. Para aprender a construir la felicidad a la manera de Dios, aprendamos en nuestro Catálogo divino, de los santos recordados hoy, 7 de febrero: ¡Claro! Ellos son: San Ricardo, rey; San Gil María de San José Pontillo, religioso; San Juan de Triora Lantrua, presbítero y mártir, San Lorenzo de Siponte, obispo; San Lucas el Joven, eremita y San Máximo de Nola, obispo; San Partenio, obispo; San Teodoro de Heraclea, militar y mártir; Santa Juliana de Florencia, viuda; Beata María de la Providencia Smet, virgen y fundadora; Beata Rosalía Rendu, virgen; Beato Adalberto Nierychlewski, presbítero y mártir, Beato Antonio de Stroncónio, religioso; Beato Guillermo Saultemouche, religioso y mártir; Beato Pedro Verhun, presbítero y mártir; Beato Pío IX, papa; Beato Ricerio de Mucia, religioso y Beato Tomás Sherwood, presbítero y mártir. El santo de hoy, nos enseña que vivir la vida común y corriente con amor hace que sea extraordinaria, porque al estar unidos a Cristo, es el mismo Señor el que pasea por los rincones de nuestra casa y la llena con su paz y armonía. Fue un gran religioso que encontró a Cristo en sus hermanos para servirles. El es San Gil María de san José Pontillo. En medio de una situación social marcada por la pobreza y grandes dificultades, san Gil anunciaba el amor de Dios al hombre. En momentos en que la desesperanza puede opacar la fe y las luchas y las discordias, hacen insoportable la convivencia, San Gil recordaba a todos, el profundo amor que nos tiene nuestro Padre Dios y que si nos refugiamos en ese amor, las tormentas se calman, la paz se restaura y recordamos que no somos lo que tenemos sino lo que decidimos ser. Oremos juntos para creer más en el amor de Dios y aprender a darnos sin medida: ¡Te pido, Señor, que me enseñes a ser generoso con el prójimo sintiendo que sirviéndole a él te estoy sirviendo a Ti! ¡Hazme un ser desprendido, amoroso, para salir de mí mismo y sentir la experiencia feliz de darme al otro! ¡Señor, comprendo que soy responsable de la felicidad de los que me rodean y sé que lo que haga tendrá repercusiones en mi prójimo, por eso necesito que me ayudes a fomentar en mi vida la virtud de la generosidad! ¡Concédeme la gracia de aprender no a dar cosas sino a aprender a darme a mí mismo! Amén Por ello San Gil, fue un modelo de la vida religiosa siendo un testigo del Amor Divino caminando humildemente con sus hermanos, imitemos su generosidad. San Gil María de san José, Ruega por nosotros.