85│ San Antonio María Gianelli - 7 de junio - 2da temporada
Sobre este episodio
¿Soñamos con una vida llena de paz? La paz es un estado del corazón donde tenemos una armonía de vida… No necesariamente es estar tranquilos en una silla sin hacer nada… Más bien, la paz es dinámica, porque al tener una vida interior clara, organizada es posible soñar y proyectarse a cumplir esos sueños, y salimos impulsados a trabajar duro para poder conseguirlos… Esa es la paz de Cristo y es la que sostuvo a los santos en su deseo de agradar a Dios. Por ello, los invitamos a conocer a los santos que son recordados hoy 7 de junio y que disfrutaron de esa verdadera paz. Ellos son: San Isaac de Córdoba, monje y mártir; San Antonio María Gianelli, obispo; San Colmán de Dromore, obispo y abad; San Roberto de Newminster, abad y Beata Ana de San Bartolomé, religiosa. Hoy conoceremos a un santo obispo que fundó una congregación religiosa y fue un gran motivador y ejemplo de la santidad en la vida sacerdotal. El es San Antonio María Gianelli. Antonio Gianelli nace en Cerreto, en la diócesis de Génova, en 1789, en una familia de clase media que cultiva tierras arrendadas. Sus padres fueron Santiago Gianelli y María Tosso. Desde niño fue notable por su gentileza, docilidad y un espíritu diligente que dejaba adivinar a un hombre de inteligencia poco común. Oremos a este verdadero pastor que con gran celo cuidó sus ovejas y despertó tantas vocaciones al servicio de la Iglesia con su testimonio: ¡San Antonio María Gianelli! Tú que amaste con un amor de predilección la virtud de la pobreza, y la inculcaste con el ejemplo, con la palabra y con los escritos; haz que también nosotros, enamorados de tan indispensable virtud, la practiquemos constantemente y la difundamos con todas nuestras fuerzas. Amén. La labor de los párrocos es fundamental en la vida de una comunidad creyente. Pero se ve más claramente cuando es el párroco de una pequeña población, donde la vida de Iglesia y sus valores, mejoran la calidad de vida de todos los habitantes Ello se logra con la puesta en práctica de las enseñanzas cristianas que nos ayudan a ser honestos ciudadanos, y personas serviciales, pacíficas y respetuosas de los bienes comunes. Allí, nuestros párrocos al llamarnos a vivir a conciencia nuestros compromisos cristianos nos ayudan iluminar en medio de la sociedad. Por ello, apoyemos las iniciativas de nuestros párrocos y oremos por ellos, para que con su acompañamiento a las comunidades y su presencia como autoridad espiritual, nos ayude a hacer de nuestros barrios y ciudades espacios de paz y respeto, espacios de fraternidad y comunión. Recordemos que hacer el bien, no mira a quien y si estamos unidos en las sanas costumbres, es más fácil que la sociedad no olvide lo que es correcto ante Dios. Y esto nos lo recuerdan nuestros pastores, oremos siempre por ellos porque su labor impulsa el progreso de todos. San Antonio María Gianelli. Ruega por nosotros.