91│ Santa María Micaela del Santísimo Sacramento - 15 de junio - 2da temporada
Sobre este episodio
Bienvenidos a un nuevo paseo por la galería celestial del catálogo divino. El Señor pone a algunos de sus elegidos, retos que parecen imposibles… Los santos que han hecho apostolados difíciles abrieron puertas para que en la sociedad se cambiaran maneras equivocadas de pensar y se atendieran problemas de una manera más eficaz. Pidamos a los santos que nos ayuden a ser parte de la solución con el poder de Dios.. Los bienaventurados que se recuerdan hoy 15 de junio son: Santa Benilde de Córdoba, mártir; Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, virgen; San Abrahán de Arvernia, monje; San Bernardo de Menthone, presbítero; San Esiquio de Dorostoro, soldado y mártir; San Isfrido de Ratzeburg, obispo; Santa Bárbara Cui Lianzhi, madre de familia y mártir; Santa Germana Cousin, virgen; Beata Yolanda de Polonia, viuda y religiosa; Beato Luis María Palazzolo, presbítero; Beatos Tomás Reding y Tomás Scryven, monjes y mártires; San Landelino, abad; San Lotario de Séez, obispo y San Vito de Lucania, adolescente mártir. Hoy conoceremos a una joven de la alta sociedad que deja todo para consagrarse a Dios y socorrer a las mujeres víctimas del flagelo de la prostitución, protegiendo también a las jóvenes en peligro. Ella es Santa María Micaela del Santísimo Sacramento. En sus casas mandaba colocar esta bella frase, un mensaje de Dios a sus religiosas para que no se desanimaran en la pobreza y en las dificultades: "MI PROVIDENCIA Y TU FE, MANTENDRÁN LA CASA EN PIE". La Madre Micaela había estado socorriendo a los enfermos en la peste de tifo negro en los años 1834, 1855 y 1856, y había logrado no contagiarse. Pero en el año 1856 al saber que en Valencia había estallado la terrible peste del tifo, se fue allí a socorrer a los apestados. Y se contagió de la mortal enfermedad. El 24 de agosto de 1856, a las 12, abrió los ojos, los elevó hacia el cielo y murió. La enterraron sin ninguna solemnidad. Pero Dios la glorificó haciendo milagros por su intercesión y hoy sus religiosas siguen salvando del pecado y de la perdición a miles de jóvenes en todo el mundo. Fue canonizada en 1934. Oremos a esta valiente santa que con su generosa respuesta al Señor ha abierto las puertas de la sanación y santidad a tantas mujeres en el mundo: Santa Micaela: tú que aprovechaste tu temperamento tan fuerte, para dedicar todas tus energías a salvar las almas, haz que también nosotros aprovechemos las cualidades que Dios nos dio, para lograr llevar muchas almas al cielo, y la nuestra también. Amén. Las obras santas ponen muchas veces al descubierto las llagas de la sociedad que deben ser atendidas, limpiadas, curadas. No podemos cerrar los ojos ante la realidad. Los cristianos debemos dialogar con lo que nos rodea, para dar nuestra respuesta de fe y de amor ante el mal del mundo. Debemos reconocer que acunar el pecado y no esforzarse por erradicarlo es lo que da tanta fuerza a las terribles cadenas del mal que arrastran y destruyen la dignidad de tantos, y esclaviza la sociedad entera. No participemos de aquello que propicie la corrupción y la hipocresía. Recordemos que somos sal del mundo y luz de la tierra. Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, Ruega por nosotros.