190 | San Alejandro de Sauli - 11 de octubre - Catálogo Divino 4° Temporada - 2024
Sobre este episodio
Un fraterno saludo deseándoles la paz de Dios en sus corazones. Tengamos la firme esperanza de que nuestros esfuerzos de ser cada día mejores, serán bendecidos y darán su fruto poco a poco. La clave es dejar a Dios ser Dios en nuestra vida y confiar, confiar sin discusiones en Él. Así lo hicieron los santos y por ellos les invitamos a conocer más historias de santidad en este 11 de octubre. La Iglesia Católica venera hoy a los siguientes santos. San Felipe, diácono; Santos Táraco, Probo y Andrónico, mártires; Santos Nicasio, Quirino, Scubícolo y Piencia, mártires; San Santino, Obispo; San Sármata, Abad; San Fermín de Uzés, obispo; San Anastasio de Schemaris, presbítero; San Gumaro de Lierre, soldado; San Bruno de Lotaringia, obispo; San Gaudencio, obispo; San Meinardo de Riga, obispo; Santa María Soledad Torres Acosta, virgen; Beato Jacobo de Ulma, religioso; san Alejandro de Sauli, obispo; San Pedro Le Tuy, presbítero y mártir; Beato Ángel Ramos Velázquez, religioso y mártir y San Juan XXIII, papa. Un obispo santo en medio de una diócesis muy alejada de Dios, hizo una gran labor misionera y evangelizadora, a partir de una gran santidad personal hasta que el pueblo lo llamaba "el apóstol de la paz". Conozcamos a San Alejandro de Sauli. Oremos al Señor para que ayude a nuestros obispos y pastores en su ardua tarea, y a nosotros nos guie para buscar siempre lo que agrada a Dios, por intercesión de este gran santo: Dios todopoderoso y rico en misericordia, te rogamos, por intercesión de tu servidor san Alejandro de Sauli, aleja de nosotros todos los males, para que, sin impedimentos en el alma y en el cuerpo, cumplamos tu voluntad con libertad de espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, Amén. San Alejandro cautivaba con su bondad y testimonio a los fieles, y sus sermones dejaban a las personas ávidas por formarse. Es importante reconocer cómo una mentalidad aferrada a lo que es contrario al querer de Dios, se ha endurecido así precisamente por la ignorancia. Alejandro sabía que cuando las personas conocen bien a Jesucristo y frecuentan su amistad, su corazón rápidamente se inclina a ser bueno y a dejar las conductas dañosas. ¡Cuánto quieren adorar a Dios pero no lo conocen! Aprendamos más sobre Dios y sus enseñanzas, para tener buenos criterios de fe y mejores decisiones. Que nuestra vida sea una excelente manera de invitar a los demás a conocer al Dios que honramos con nuestra conducta. San Alejandro de Sauli, Ruega por nosotros.