108| San José Marello - 30 de mayo - Catálogo Divino - Quinta temporada (2025)
Sobre este episodio
Saludamos a todos nuestros queridos amigos del Catálogo Divino, mientras despedimos el mes de María. Los santos han amado especialmente a la Virgen María, a la que han llamado Madre, Señora, Reina y a la que se han consagrado buscando su auxilio y protección. Escribió bellamente San Bernardo: Si se levantan las tempestades de tus pasiones, mira a la Estrella, invoca a María. E invocando a María, han conquistado la santidad, los santos que recordamos hoy 30 de mayo. Hacemos memoria de: San Gabino, mártir; santos Basilio y Emilia, esposos, padres de 4 santos; san Anastasio de Pavía, obispo; santa Dímpna, virgen y mártir; San Huberto, obispo; san Fernando III, rey; Santa Juana de Arco, virgen; san Lucas Kirby, presbítero y mártir; beatos Guillermo Scott, religioso, y Ricardo Newport, presbíteros y mártires; San Matías Kalémba, mártir; Beata María Celina de la Presentación, virgen; San José Marello, obispo; Beato Otón Neururer, presbítero y mártir. Beato Carlos Liviero, obispo; Beata Lucía de la Inmaculada, virgen y Beata Marta María Wiecka virgen. Italia nos abre las páginas de su historia para darnos a conocer la historia de un huérfano que llegó a ser sacerdote, fundador y santo obispo. Conozcamos a San José Marello. Pidamos la intercesión de este santo obispo que tomó como ejemplo y guía a la Virgen y a San José. Te damos gracias, Señor, por haber dado a tu Iglesia a San José Marello, apóstol de la juventud, padre de los pobres, sacerdote y obispo manso y celoso apóstol. Concédenos la gracia que buscamos con fe por la intercesión de tu fiel siervo, gran devoto de José, Esposo de María; que su ejemplo nos ayude a buscarte por encima de todo y para bien del prójimo. Amén. Escribió el Papa León XIII: Las razones por las que el bienaventurado José debe ser considerado especial patrono de la Iglesia, y por las que a su vez, la Iglesia espera muchísimo de su tutela y patrocinio, nacen principalmente del hecho de que él es el esposo de María y padre putativo de Jesús. San José Marello vivió en primera persona lo que es confiar en la intercesión y protección de tan sublime santo y esto lo ayudó a encumbrarse a la cima de la perfección. Amemos a este humilde y silencioso santo, tanto como lo amó San José Marello y nuestro recordado Papa Francisco. San José Marello, Ruega por nosotros.