Devocional CFR #001 - N.Araya
Sobre este episodio
En este texto el salmista exhorta su propia alma a bendecir y a no olvidarse del Señor ni de sus bendiciones. Es un ejercicio que todos debemos hacer: animar a nuestra mente y a nuestro corazón para que no se olviden de Dios. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmos 103:2 RVR1960.