Dios estaba, pero yo no | CASA en Casa
Sobre este episodio
A veces no es que falte Dios, es que faltamos nosotros. Se trata de ver cuanto más veremos Su bondad en los años por venir. Estamos rodeados de un Padre lleno de oportunidades y nuestra tarea es escucharlo siempre con oídos llenos de esperanza.