...but you are just a boy
Sobre este episodio
Lo oscuro femenino se repite una y otra vez en el imaginario humano: Lilith en Babilonia, los vientos destructivos en Sumeria, Hécate en Grecia. Estas no son entidades idénticas, sino expresiones de un mismo principio: aquello que no puede ser integrado sin antes ser negado. La Luna, cambiante, nocturna e impredecible; se convierte entonces en su símbolo natural, pero no estamos hablando de la Luna domesticada del calendario, sino de su rostro lejano, su punto más distante, su exilio orbital; estamos hablabdo de su apogeo. Astrológicamente hablando, Lilith se relaciona con cuestiones ligadas a nuestro lado inconsciente, por lo que es interesante tener conocimiento sobre ellas para “lidiar” positivamente con sus consecuencias. Una aproximación practica es la de analizar a Lilith en la carta natal teniendo en cuenta el signo y la casa que habita; así como los posibles aspectos que con otros planetas, asteroides o puntos importantes de la carta hace; con el fin de identificar las particularidades que pueden estar influenciando ciertos comportamientos inconscientes y acontecimientos sorpresivos, para utilizar de manera positiva esta fuerza pues aunque caótica y controversial, es fuente de atracción y lleva con sigo una tremenda energía creativa. Acompáñame hoy a cerrar la trilogía con broche de oro, mientras juntos interpretamos los acordes musicales con que Lilith celebra la entrada del sol en el signo de Aries. Ponte cómodo y #daleplay al episodio de hoy; un abrazo enorme y gracias por tu tiempo.