La Iniciación no se concede: ¡se conquista!
Sobre este episodio
La Iniciación no es un premio, no es un logro sino la re-cuperación de algo que perdimos hace mucho tiempo. No es un objetivo, no es una meta sino la consecuencia lógica de un proceso virtuoso, la integración a nivel profundo de lo humano y lo divino en nosotros. Nadie, absolutamente nadie, nos puede conceder la iniciación.