La clave para educar está en amar
Sobre este episodio
Para la camagüeyana Milagros Rementería Gómez ha valido cada una de las horas que en 42 años como maestra ha dedicado a sus alumnos. Corría el año 1977 cuando por vez primera se paró frente a un aula; eran tiempos en que los mejores estudiantes eran enviados a las zonas rurales para, tal y como había plantado la Revolución, llevar la educación hasta los sitios más recónditos del país.