La Tentación que Duerme Bajo el Mismo Techo
Sobre este episodio
En una noche calurosa de Julio, con la casa vacía y el aire cargado de sudor, Fernando ya no pudo seguir fingiendo. Llevaba años deseando en silencio a Diego, el hermano de su mejor amigo Samuel: ese culito redondo y jugoso, los labios carnosos hechos para mamar verga, las axilas suaves con pelitos húmedos y esa verga que se marcaba obscenamente en los boxers. Diego bajaba las escaleras casi sin ropa, el bulto meneándose pesado, una pequeña mancha de precum brillando bajo la luz tenue. El abdomen marcado, las piernas algo peludas y ese olor a joven cachondo llenaron la sala… y la tensión de años explotó. Lo que empezó como una mirada se convirtió en manos fuertes apretando nalgas, lenguas lamiendo axilas sudadas, dedos abriendo un culo y una verga gruesa entrando sin piedad mientras gemían bajito para no despertar a nadie. Prohibido, peligroso y deliciosamente sucio.