Latidos digitales y el arte de conectar.
Sobre este episodio
Ayer, caminando por el centro de la ciudad observando las parejas, en las cafeterías, los amigos, en los bancos de los parques, los rostros en el autobús. Casi todos compartíamos el mismo reflejo: los ojos clavados en una pantalla, el dedo pulgar, deslizando hacia abajo, buscando algo, una novedad, un destello.