El manifiesto de los vivos.
Sobre este episodio
Postergamos el viaje que nos enciende el alma, la llamada al amigo de siempre y el abrazo espontáneo para un mañana ficticio que nadie nos ha garantizado. Vivimos anestesiados por el miedo a sufrir o a perder el control, y terminamos convirtiéndonos en simples espectadores, grises de nuestros días.