La túnica de colores
Sobre este episodio
Se pelearon por la túnica… y cuando al fin la tuvieron en las manos… no le quedaba a ninguno. Y tú dices: “¿Cómo que no le quedaba a ninguno? ¿Pues no era una túnica?” Sí… pero ahí está el punto. Porque muchas veces tú y yo peleamos por cosas… que cuando las obtenemos… nos damos cuenta que no eran para nosotros. Nosotros también peleamos por túnicas. Peleamos por: • un estilo de vida que no es el nuestro • una relación que se ve perfecta, pero nos rompe por dentro • un éxito que se presume, pero se paga con ansiedad • un “nombre” que suena fuerte… pero pesa demasiado • una plataforma, un aplauso, un reconocimiento… y cuando lo tenemos… nos aprieta el alma. Y nadie lo sabe… porque por fuera todo se ve “bien”. Pero por dentro estás incómodo. Como cuando te pones una ropa que no es tu talla: te limita, no te deja respirar, te hace caminar raro… y lo peor: te hace actuar como alguien que no eres.