No esperemos un quinazo
Sobre este episodio
El domingo, Claudia Sheinbaum cumplió con el ritual del baño de masas, indispensable en la herencia de AMLO. El escenario no era propicio para hacer una reflexión más profunda, pero sí hubo largos minutos para la arenga contra la corrupción, aunque sin nombres y apellidos. Sheinbaum y AMLO no van a romper. Quizá haya nuevos golpes y nuevas aprehensiones, pero fractura no. Ese fue el mensaje.