Las monedas de oro a nombre de los Reyes Católicos en Castilla, Aragón y Navarra | PODCAST #276
Sobre este episodio
Una vez que Isabel I subió al trono castellano se hizo evidente la necesidad de un cambio en la política monetaria. El 20 de febrero de 1475, mediante la ordenanza de Segovia, se establecieron las bases para la nueva moneda castellana. Es una ordenanza continuista con lo que se venía acuñando hasta entonces, obedeciendo a las necesidades de un estado medieval, que es lo que entonces era Castilla. En esta Ordenanza de 1475 se prolonga el sistema económico ya existente: el castellano para el oro y el real para la plata. Se exigió que no se acuñase vellón debido a la gran cantidad de moneda menuda que se habían acuñado en las décadas anteriores.