Un clamor, día 3
Sobre este episodio
Invocar al Señor para la salvación eterna de nuestras almas es reconocer que, sin Jesucristo, no tenemos esperanza de vida eterna o de una relación con Dios.
Invocar al Señor para la salvación eterna de nuestras almas es reconocer que, sin Jesucristo, no tenemos esperanza de vida eterna o de una relación con Dios.