Las necesidades de la Iglesia.
Sobre este episodio
Con el rápido crecimiento de la Iglesia primitiva, surgieron también grandes retos prácticos: la atención a los desprotegidos y el cuidado de las viudas. Ante las diferencias entre helenistas y hebreos, la comunidad debía responder con justicia, amor y equidad. Los apóstoles comprendieron que la labor espiritual y la asistencia material debían coordinarse sin descuidar la palabra de Dios. Para ello, eligieron a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. [Hechos capítulo 6, versículos 2 al 3.] Entonces los doce convocaron la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos á las mesas: Buscad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en este negocio: Velar por los ancianos, las viudas y los necesitados forma parte esencial del mandamiento divino. El servicio a la comunidad es un testimonio vivo de nuestro amor á Dios y al prójimo. [1 Timoteo capítulo 5, versículo 9.] La viuda sea puesta en el número, no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido: La verdadera unidad en la Iglesia no se alcanza ignorando las necesidades, sino integrando a todos y sirviendo con equidad. ¡Seamos fieles en el amor y en la atención á nuestros hermanos!