María Adilia Peralta: "El régimen genocida nos dejó dos únicas salidas: la prisión o la muerte"
Sobre este episodio
El temor a ser nuevamente encarcelados, ella o su marido, los llevó a buscar un destino seguro: Estados Unidos. Su madre, Mariela Cerrato, a quien describe como «guerrera y una mujer fuerte en sus convicciones» también se exilió al igual que una de sus hermanas. La situación dividió a su hogar. «El régimen genocida nos dejó dos únicas salidas: la prisión o la muerte. Si nos hubiésemos quedado hubiese cambiado mucho nuestro destino y lo más posible es que nos hubieran desaparecido o hubiesen asesinado a Christian (Fajardo, su esposo) o a mí», relata María Adilia. Al igual que la mayoría de exiliados aún no se acostumbra al nuevo camino que la dictadura la obligó a tomar. «Este proceso ha sido muy difícil. Es bien duro estar lejos de tu gente, lejos de tu pueblo, inclusive, lejos de tu familia. Es muy difícil estar lejos de tu patria. Yo no he podido adaptarme», resiente.