La mota en el ojo ajeno y la viga en el propio
Sobre este episodio
Meditación sobre las parábolas con las cuales Jesucristo concluye el Sermón de la llanura: un ciego no puede guiar a otro ciego, no se le puede quitar la mota en el ojo al vecino sin haberse fijado en la viga que hay en el propio.