Espíritu de Santidad
Sobre este episodio
Romanos 1:4 y que fue declarado Hijo de Dios con poder, conforme al Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo, (LBLA) Cuando el Señor Jesucristo fue bautizado, los cielos se abren, Juan está bautizando al Señor y se abre el cielo para que el Padre dijera: “Éste es mi Hijo Amado en el que tengo mi complacencia”. Bajó el Espíritu Santo en una forma corporal como de paloma y el Padre emitió esa declaración desde el cielo. Luego cuando el Señor Jesús está en el monte de la transfiguración aparece Elías que representa a los profetas y a Moisés que representa la ley, entonces el Padre le dijo: “Éste es mi Hijo Amado en el que tengo mi complacencia, a Él oíd”. Después en el Nuevo Testamento, el Padre lo declara que es el Hijo Amado, pero con un Espíritu de Santidad. Una cosa es tener una vida devocional donde oramos, ayunamos y encontramos el camino de la bendición de la santidad. Lo tremendo es que el apóstol Pedro dice: “Si Nuestro Dios es Santo, vosotros también sed santos”. Está bien desarrollar la vida sacerdotal que trae orden y disciplina, pero necesitamos un escalón más que es la santidad. Dios lo puede hacer a través de una dotación de espíritu de santidad. Es mejor ir por los impulsos del Espíritu.