¡MADURO INTENSIFICA LA REPRESIÓN MIENTRAS EE.UU CIERRA LA LLAVE!
Sobre este episodio
La presión de Estados Unidos sobre el petróleo venezolano ya empezó a cobrar víctimas, y la primera no está en Caracas, sino en La Habana. Cuando Washington aprieta la llave del crudo, el castillo de la “solidaridad revolucionaria” se derrumba en forma de apagones, escasez y colapso energético en Cuba. Sin petróleo subsidiado desde Venezuela, el modelo cubano queda desnudo: sin divisas, sin alternativas y sin plan B, atrapado en su peor crisis sistémica en décadas.Mientras tanto, en Venezuela, el régimen libera a 71 presos políticos detenidos tras las protestas poselectorales de 2024. No por justicia ni humanidad, sino por cálculo. El chavismo suelta fichas cuando siente la presión internacional demasiado cerca, mientras mantiene a cientos de presos políticos en condiciones inhumanas, incluidos adolescentes, mujeres y ciudadanos comunes acusados de “terrorismo” por protestar o simplemente opinar. La represión sigue siendo política de Estado.La amenaza militar de Estados Unidos y la ofensiva contra el narcotráfico han servido a Maduro como excusa perfecta para intensificar el terror interno. La persecución, las detenciones arbitrarias, la incomunicación y las leyes que criminalizan incluso denunciar el contrabando petrolero forman parte de una estrategia clara: usar el enemigo externo para justificar la represión interna. Organismos como Human Rights Watch y la ONU lo advierten sin rodeos.En paralelo, la flota petrolera fantasma del Caribe queda cada vez más expuesta. Buques con AIS apagado, trasiegos ilegales, banderas falsas y petroleros sancionados operando en la sombra revelan que el 40 % de los tanqueros que llegan a Venezuela lo hacen en condiciones irregulares. Mientras Chevron opera a plena luz del día, el resto del crudo navega en la oscuridad. Y esa oscuridad, bajo la presión estadounidense, empieza a tener fecha de caducidad.