Delcy DEMANDÓ a De Aldama… y cometió el peor ERROR
Sobre este episodio
Venezuela entra en una fase completamente distinta. Mientras el régimen intenta sostener su narrativa de control, ya operan en el país actores de inteligencia internacional como el Mossad y la CIA, justo en el territorio que el chavismo convirtió durante años en refugio, puente y laboratorio de enemigos de Occidente. La ironía es brutal: el mismo régimen que maldijo al “imperio” terminó abriendo la puerta a quienes ahora pueden mirar por dentro la arquitectura criminal que construyó. La tragedia sigue mostrando la realidad de la casta militar venezolana: ceremonias, grados, sables y fotos mientras ciudadanos, voluntarios y rescatistas siguen buscando vidas y cuerpos bajo los escombros. La FANB volvió a quedar como lo que ha sido durante años: una estructura de control, corrupción y privilegio, no una institución al servicio de la nación. Al mismo tiempo, Delcy queda atrapada en nuevas contradicciones. España vuelve a moverse con el caso Aldama, que amenaza con revelar más información sobre la presunta financiación irregular del PSOE y la Internacional Socialista con cupos petroleros de PDVSA. Y desde Cuba surge otra pregunta peligrosa: si Washington preguntó por los médicos cubanos y Caracas dijo que ya se habían ido, ¿por qué La Habana afirma que el contingente sigue en Venezuela? Y para rematar, Diosdado Cabello atacó al alcalde panameño Mayer Mizrachi por colocar AirTags en la ayuda humanitaria. Pero Mizrachi respondió con una verdad elemental: en una emergencia, la transparencia no ofende a la gente decente; ofende a quienes temen que se sepa dónde termina la ayuda.