El loro confiscado: "se van a llevar una p*** mier** con orejas"
Sobre este episodio
María ha decidido gastarle una broma a su marido Sergio porque tienen la casa llena de mascotas y el loro no para de silbar y piropear a la gente. San Bernardino se hará pasar por un inspector de urbanismo para decirle que un vecino los ha denunciado y que el Seprona se va a llevar a sus animales.