Salmo 31- Nunca pierdas tu Fé
Sobre este episodio
A ti, Señor, me acojo, no quede yo nunca defraudado: ¡tú que eres justo, ponme a salvo! Inclina tu oído hacia mí, date prisa en liberarme. Sé para mí una roca de refugio, el recinto amurallado que me salve. Pon todo en manos de Dios y la Virgen María, ese trabajo, esos proyectos, emprendimientos y nuevas oportunidades pronto llegarán. 🎙️ ¡Apoya nuestro podcast y ayuda a mantenerlo vivo! 🎙️ https://buy.stripe.com/8wMcQD5P1bkp7UA000