119 EL FIN DE LOS FESTIVALES ¿AÚN HAY ESPERANZA?
Sobre este episodio
Lo que queda claro es que la escena musical mexicana vive en el filo entre la tragedia, el hype y la reinvención. Bandemia terminó en extintores y confusión, recordándonos que no basta con juntar nombres: hace falta oficio. Slawn nos enseñó que un post puede incendiar más que un flyer, mientras que Ozzy, incluso en la muerte, volvió a detener ciudades enteras, probando que la oscuridad también se hereda. Y ahora, con el Unts Unts Unts levantando la mano desde Cholula, la promesa es distinta: menos artistas de tendencia y más narrativa sonora pero sobre todo una apuesta arriesgada. Quizá ahí esté la verdadera salvación.