122 EL DILEMA DEL STREAMING ¿VALE LA PENA EL BOICOT?
Sobre este episodio
Spotify siempre vendió la idea de democratizar la música, pero en realidad terminó financiando drones y algoritmos de guerra. El boicot encabezado por Rubén Albarrán, King Gizzard y Deerhoof no es solo un berrinche indie: es el recordatorio de que cada stream también puede ser una bala perdida. Daniel Ek se defiende como si fuera un héroe europeo, pero los artistas ya entendieron que no se puede bailar al ritmo de la precariedad disfrazada de innovación. Al final, lo que parecía ser un playlist infinito se reveló como la banda sonora de un capitalismo sin escrúpulos.