Ep. 50: Ceniza y llama
Sobre este episodio
La pérdida no es una llovizna suave, ni una neblina que se disipa con el sol. La pérdida es un incendio. Un fuego salvaje que no pregunta, que no pide permiso, que simplemente consume todo a su paso. Arrasa con los paisajes que conocíamos, con las certezas que dábamos por sentadas, con la vida que habíamos construido con tanto cuidado. En un instante, lo que fue un jardín floreciente se convierte en un terreno calcinado. Y cuando el fuego se apaga, cuando el estruendo de la destrucción cesa, lo único que queda es ceniza.