El alcalde Toni Pérez analiza los contrapesos de un año para olvidar
Sobre este episodio
No hay mal que por bien no venga, y aunque la agenda de Toni Pérez apenas tiene huecos libres, es cierto que no hablamos de la vorágine de otros años en plenas Fiestas Patronales de la ciudad, lo que nos permite conversar con cierta tranquilidad. Un Benidorm que vive estos momentos de manera muy distinta a los acostumbrados, con fervor recogido y con mucha angustia ante un futuro que mezcla atisbos de esperanza en el futuro y dolor en el presente. Mientras se anuncia la llegada de una posible vacuna para dentro de unos meses, en sólo unas horas cerrará toda la hostelería local en defensa de sus derechos, al tiempo que empresas emblemáticas de la ciudad presentan concursos de acreedores y la planta hotelera rechaza los inasumibles gastos de luz con su oferta cerrada. Siempre nos quedará la inigualable Marián Ávila. Enhorabuena.