Rubén Amón: el paseante cacereño a 40 grados
Sobre este episodio
"Hay ciudades que se visitan y ciudades que se padecen con gusto. Rubén Amón escribió el pasado julio que Cáceres no arde ni hierve, sino que se calcina. Y en esa calcinación a 40 grados, entre piedras berroqueñas y sombras de cruzados, Amón encontró una 'combustión de belleza' que le ha valido el XVII Premio Internacional de Periodismo Ciudad de Cáceres que convoca la Fundación Mercedes Calles. Hoy charlamos con el flâneur de la radio, con el hombre que busca a Morante y encuentra la eternidad en un callejón extremeño. Eso sí: ser flâneur , es decir, ser un paseante, a 40 grados es algo que no sé si les recomendamos.