Mariano Etkin
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Bienvenidas y bienvenidos a Acercándonos a Escuchar, un espacio donde la música se convierte en un puente que une culturas, épocas y emociones. Cada episodio es una invitación a emprender un viaje sonoro por universos poco transitados: obras de compositoras y compositores que, aunque muchas veces desconocidas para el gran público, nos invitan a escuchar el mundo con otros oídos. A través de sus músicas descubrimos expresiones de identidad colectiva, relatos históricos, formas de resistencia cultural y maneras únicas de habitar el presente. Este podcast es una iniciativa de la Casa de las Artes, perteneciente a la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad Austral de Chile, sede Puerto Montt. Hoy nos acercamos a la figura del compositor argentino Mariano Etkin, nacido en Buenos Aires el 5 de noviembre de 1943. Discípulo de Ernesto Epstein y Guillermo Graetzer, amplió su formación en el exterior con referentes como Luciano Berio y Gottfried König, y asistió en Basilea a los cursos de dirección orquestal de Pierre Boulez. Más tarde, como becario del Instituto Di Tella, estudió junto a Alberto Ginastera, Iannis Xenakis y Earle Brown, entre otros. Su labor creativa estuvo profundamente ligada a la docencia. En los años 70 enseñó Historia y Análisis en la Universidad Nacional de Tucumán; entre 1980 y 1981 fue profesor en la Universidad McGill, en Montreal, para luego retornar a Argentina, donde ejerció como docente de Composición en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata hasta sus últimos días. Pensador agudo y ensayista prolífico, sintetizó su poética en artículos fundamentales como Apariencia y realidad en la música del siglo XX y Los espacios de la música contemporánea en América Latina. En este episodio escucharemos Lamento por James Avery, obra para dos violines, violonchelo y contrabajo compuesta en memoria del pianista y director estadounidense James Avery (1937–2009), fundador del Ensamble SurPlus. Gracias por acompañarnos en este viaje sonoro. Nos reencontramos en el próximo episodio de Acercándonos a Escuchar. Hasta entonces, recuerden: en cada nota hay una historia, y en cada silencio, una oportunidad para descubrir algo nuevo.