Gabriela Ortiz
Sobre este episodio
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Bienvenidas y bienvenidos a esta nueva temporada de Acercándonos a Escuchar, un espacio donde la música se convierte en un puente que une culturas, épocas y emociones. Cada episodio es una invitación a emprender un viaje sonoro por universos poco transitados: obras de compositoras y compositores que, aunque muchas veces desconocidas para el gran público, transforman nuestra manera de escuchar y comprender el presente. A través de sus músicas descubrimos identidades colectivas, relatos históricos, gestos de resistencia cultural y formas sensibles de habitar nuestro tiempo. Este podcast es una iniciativa de la Casa de las Artes, perteneciente a la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad Austral de Chile, sede Puerto Montt. Hoy, en el marco del ciclo dedicado a mujeres músicas, nos acercamos a la obra de la compositora mexicana Gabriela Ortiz. Nacida en Ciudad de México en una familia profundamente vinculada a la música —sus padres fueron miembros fundadores del grupo Los Folkloristas— Ortiz creció entre el sonido del charango, la guitarra y el piano clásico. Se formó con destacados compositores mexicanos y posteriormente realizó estudios en Londres, donde profundizó en composición y música electrónica. Su obra se caracteriza por una potente fusión de mundos sonoros: tradiciones mexicanas, gestos populares, exploraciones vanguardistas y recursos multimedia conviven en un lenguaje propio, vibrante y contemporáneo. En 2025, su álbum Revolución diamantina, grabado por la Los Angeles Philharmonic bajo la dirección de Gustavo Dudamel, recibió tres premios Grammy, consolidando su proyección internacional. A continuación escucharemos Kauyumari, obra orquestal encargada por la Filarmónica de Los Ángeles. “Kauyumari”, en la cosmovisión wixárika, significa “venado azul”: un guía espiritual que, tras su peregrinación, se transforma en peyote y permite el diálogo con los ancestros. Gracias por acompañarnos en este viaje sonoro. Nos reencontramos en el próximo episodio de Acercándonos a Escuchar. Hasta entonces, recuerden: en cada nota hay una historia, y en cada silencio, una oportunidad para descubrir algo nuevo.