EL FUEGO Y EL MARTILLO DE LA PALABRA
Sobre este episodio
¿No es acaso mi palabra como fuego, y como martillo que pulveriza la roca? —afirma el Señor—. —Jeremías 23:29 ¿Prefiere escuchar una dulce mentira o la verdad aunque duela? Dios advirtió a Adán y Eva que si comían el fruto prohibido «ciertamente» morirían. Mucho más agradable fue la palabra de la serpiente que prometía «se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.» (Génesis 2: 15-17; 3:5). Lastimosamente, aunque agradable, tal promesa era solo una...