NUESTRAS BUENAS OBRAS NO PUEDEN AGRADAR A DIOS
Sobre este episodio
Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo; —2 Timoteo 1:9 ¿Le parece descabellado el título de la meditación de hoy? Sí así fuera, no estaría sin compañía. A muchos, a través de los siglos, les ha parecido descabellada la afirmación de que las buenas obras hechas por los seres humanos no son del agrado de Dios. Sin embargo, es la Biblia misma...