Recuerdos raros.
Sobre este episodio
Siempre que me acuerdo de algo, así, de la nada, busco el por qué se me vino esto a la cabeza y algo que vi o que escuché o que relacioné es la respuesta. Pero, ayer, no pude encontrar el motivo de un recuerdo muy viejo y muy gracioso que me llegó, con los primeros mates de la mañana, y me arrastró hasta mis 7 u 8 años o por ahí y me dejó tildado un hermoso ratito. (a veces me pasa que cuando me acuerdo de algo y no tengo a nadie al lado para contarle se me aparecen las imágenes como en una película). En la casa de mi tía/madrina, en una de esas largas reuniones de domingo y uno con los deberes sin terminar, llegaba el numerito de ese al que le decíamos tío pero no era tío. Silencio. Alguien que ponía un disco de zarzuela con ruido a púa y muy fuerte y este tío que entraba con un clavel en la boca, un rulo en la frente y una mantilla española arriba de su camisa con corbata y empezaba a imitar a Niní Marshall. Todas las mujeres, en primera fila, se reían con ganas y yo me reía también, porque mi mamá se reía. Los tipos, más atrás, se reían pero sin mucho entusiasmo y hacían comentarios por lo bajo. El número terminaba junto con el disco y aplausos y gritos y le pedían otra, otra y este tío que decía que no y que no y se acomodaba el pelo y la camisa y la corbata y se sacaba la mantilla y se ponía el saco. Me llamaba la atención cómo pasaba del histrionismo brillante a una formalidad incómoda. Como de alegre a triste. No parecía el mismo. Sin despedirse, desaparecía de la reunión. El era el más evolucionado de su familia de gente de campo. Era un contable, como se decía. Era fino, decía mi mamá. Era diferente, decía mi viejo y mi mamá lo codeaba. Este recuerdo tiene más de medio siglo. No creo que los diferentes de hoy se sigan ocultando adentro de un saco y una corbata. Sería muy triste, no? Pienso que no. #ninimarshall #recuerdos #salirdelcloset #serdiferente