Portada de 300 palabras para (des) aprender a vivir.

Los colectiveros tienen hijes Presidentes

· 3 min

Nadie ha valorado este episodio todavía Tu nota:

Sobre este episodio

Parece una coincidencia insignificante o, a lo mejor, es una coincidencia insignificante, pero las dos personas más amadas y odiadas a la vez, que llegaron a la presidencia de la Nación Argentina, tenían al padre colectivero. Puede ser, pienso, que el hecho de escuchar, en la mesa familiar, tanta terminología específica acerca del oficio de estos padres, los haya marcado. Si te fijás, esa terminología está en el lenguaje de estos políticos. Conducción, manejo, gente a su cargo, pegar un volantazo, frenar al borde del abismo, bajar un cambio, acelerar, llegar a destino, desacelerar y seguro que se te están ocurriendo las que a mí no se me ocurren, ahora. De chico, me angustiaba saber que ese tipo que me llevaba hasta la escuela, ya había pasado un par de veces por mi parada y lo iba a volver a encontrar pasado el mediodía. Era, para mí, el sumun de la monotonía. El trabajo más terrible que podía existir. Solamente comparable con los que hacen las rayitas en esas rutas interminables. Después te das cuenta de que todo lo que hagas en la vida también se puede volver rutina y tedio. Los colectiveros aprenden a no sentir culpa por los que no pueden pagar el viaje, ni por los que llegaron un par de segundos después, ni por los que no pudieron subir porque ya no hay más lugar. Los colectiveros saben que no pueden salirse del recorrido, ni proponerles a los pasajeros un día de paseo en esa hermosa mañana, en vez de llevarlos a sus trabajos y después traerlos cansados y amargados. Los colectiveros llegan a su casa y no tienen nada nuevo que contar, salvo alguna que otra desgracia ocasional. Esas de todos los días. Los hijos de los colectiveros pueden llegar a Presidentes de una Nación y eso es la democracia y eso es muy bueno. Lo que no me convence demasiado, es que hagan siempre el mismo recorrido para llevarnos siempre al mismo lugar. . . #elpadredecristinaeracolectivero #elpadredemileieracolectivero #trabajosmonotonos #monotonia #tedio

Últimos episodios de 300 palabras para (des) aprender a vivir.

  1. Cavernícolas. (Cortar o seguir?)

    8 de septiembre de 2026 · 3 min

  2. Mucho de todo

    27 de junio de 2026 · 4 min

  3. ¿Por qué o para qué?

    21 de mayo de 2026 · 4 min

  4. Todo al revés

    13 de abril de 2026 · 3 min

  5. Emparchados

    5 de marzo de 2026 · 3 min