¡Marlaska huye como una rata de los furiosos ceutíes!
Sobre este episodio
Es un cobarde. Y un miserable. En definitiva, el peor ministro del Interior de la historia. Ese es el legado de Fernando Grande-Marlaska. En medio de la peor invasión que hemos sufrido en democracia, el sanchista ha sacado a pasear todas sus ‘bondades’: inutilidad para prevenir el asalto —muy probablemente desoyendo los informes de inteligencia—, nula capacidad de acción ante las advertencias del presidente ceutí, que había avisado durante diez días del aumento del flujo de inmigrantes, atacar y despreciar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad que dirige y, por último, insultar a los ceutíes.