Mohamed VI guarda un trapo muy sucio de Sánchez
Sobre este episodio
La cuestión está ahí. Desde 2021, y de forma más intensa en el verano de 2026, las relaciones entre España y Marruecos han mostrado un patrón claro: Rabat dispone de herramientas de presión asimétricas que Madrid ha preferido gestionar con cautela, a veces con cesiones relevantes y casi siempre evitando la escalada. En mayo de 2021, tras la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali , Marruecos relajó los controles fronterizos y miles de personas entraron en Ceuta en pocas horas. El episodio se resolvió meses después con el giro histórico de Pedro Sánchez : España abandonó su neutralidad tradicional y pasó a considerar el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental como “la base más seria, realista y creíble”.