El apartamento 214
Sobre este episodio
En un edificio antiguo de Bilbao, durante el invierno de 1996, los vecinos empiezan a notar algo extraño en el segundo piso. Primero es un olor leve. Difícil de identificar. Después, pequeñas señales que nadie termina de entender del todo: ruidos dentro de un apartamento donde nadie entra ni sale, moscas apareciendo en lugares concretos del pasillo, y una sensación cada vez más incómoda al pasar frente a la puerta del 214. Marcos Ortega vivía allí solo. Era discreto, casi invisible para el resto del edificio. Hasta que dejó de serlo. Lo que al principio parecía una simple rareza vecinal empieza a transformarse en algo mucho más perturbador. Los testimonios de los vecinos, las noches sin explicación y los detalles que no encajan acaban llevando a una única intervención policial. Este episodio reconstruye, a través de una conversación entre dos voces, los días previos a lo que ocurrió dentro del apartamento… y el descubrimiento final que cambió por completo la percepción del caso. Algunas puertas, una vez abiertas, no vuelven a cerrarse igual.